Las pastillas cerámicas del capítulo anterior , para aliviar las resacas mañaneras después de una noche de garrafón , me ha recordado el método casero de unos amigos giputxis , que suelen hacerlo en los veranos con el buen tiempo .
Resulta ser , el plantarse en un rompeolas en pelotas , y verlas venir a que la misma rompa sobre la piedra , y les caiga todo el agua encima con la sensación que te han soltado una ostia con la mano abierta .
La verdad , es que todas las mañanas tendemos hacer lo mismo , y alguna torta que otra nos hemos dado a nosotros mismos para despejarnos .
No se puede apreciar , pero detras de la espuma blanca hay tres tíos apoyados en la barandilla con la pitxa hecho percebe .

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