El lenguaje inclusivo no es algo nuevo , pero sí es cada vez
más frecuente escucharlo en determinados contextos .
Nos sonaría raro si el presentador de un informativo serio
se pasara media hora diciendo que los todelanos y las todelalanas esto y que
los murcianos y las murcianas aquello
otro , pero no nos sorprende que los políticos nos hablen de los
ciudadanos las ciudadanas o bien de los
trabajadores y las trabajadoras , por ejemplo .
El lenguaje inclusivo es innecesario ( para las mentes
escolarizadas y/o razonables ) , pero en la mayoría de los casos subyace un
deseo legítimode que se visibilice el género femenino ; es decir , la intención
suele ser buena .
Sin embargo , hay que ser consecuentes , y si se usa hay que
usarlo siempre , no solo para lo que nos interesa . Oigo a esos políticos hablar
sin sonrojo de los candidatos y las candidatas , de los y las votantes ; es
decir , que usan ese lenguaje cuando son términos más o menos neutros . Pero nunca se les oye hablar de los asesinos y
asesinas , de los ladrones y las ladronas , ni de los infectados y las
infectadas , lamentablemente tan de moda .
La razón es , simple y llanamente , que se trata de términos
negativos , y ahí aparece de repente el lenguaje exclusivo ( no creo que
quieran o puedan excluir a las mujeres en estos casos ) . Usemos el lenguaje
inclusivo , pero no sólo cuando nos interesa .
Porque si no , pensaremos que es simplemente trampantojo y postureo , y
no algo que se hace porque se piense que una lengua nos es suficientemente
femenina y que hay que “mejorar” .
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