Parece que año y medio después comenzamos a ver la luz con
la esperanza puesta en la vacunación . Sin embargo , la frenética celeridad de
nuestras vidas, la velocidad que nos imprime la ciudad y la urgencia de
nuestras labores , que nunca amaga con desaparecer , tienen el peligro de
hacernos inconscientes ante la realidad que en cada hito temporal de nuestra
vida vamos atravesando.
Y mucho me temo que como sociedad , a escala general , vamos
camino de vencer a una pandemia donde la profundidad quedará plasmada en una
trama con las disputas y reproches como protagonistas principales .
Si algo a quedado en evidencia es que somos muy vulnerables
. Inteligencia artificial , viajes al espacio……….siempre con la mirada puesta
en agrandar nuestra hazaña y una coraza de grandeza que no ha sido capaz de
evitar que nos sintamos por un momento , desnudos e indefensos ante el avance
de un virus que podríamos tomarnos como una cruel llamada de atención .
Las soluciones parecen tener nombre propio , Pfizer ,
Moderna , AstraZeneca…. a las que , como el virus , deberían darles igual el
color de piel o la cuenta corriente del afortunado .
Y aunque eso parezca estar perdido , no me resigno a que ,
una vez experimentada la fragilidad y la vulnerabilidad , los países “ primermundistas
“ sean el nombre propio que , al igual que las vacunas , se lancen al mundo a
abrazar su debilidad , para hacer de esto un lugar mejor en todo su conjunto y
no trabajar en pro de nuestra pequeña parcela.
La conclusión es sencilla , no se trata de descubrir otros
mundos o de sentirnos invencibles . Se trata de sentirnos frágiles para , desde
ahí , abrazar nuestro mundo y construir un lugar mejor para todos .
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