Después de una corta espera al siguiente metro , pensando en Marte ( Capt anterior ) , he levantado mi fatiga del banco de la parada , para asentarla en otro provisonal dentro del vagon .
En ese tramo , sin móvil , no te queda otra que observar , y oir a los que no te dejan pensar a gusto .
Me parece mal , que la gente no diferencie una conversación telefónica en su casa , con la que puedes tener en el metro , rodeado de gente desconocida .
Pues nada , ha aparecido una señora de cincuenta años más o menos , hablando a grito pelado con su móvil , que si ella no tenía que dar explicaciones , que si no le debía nada a nadie , que si la madre que la parió............. ¿ No se daba cuenta , que todo el mundo le estaba escuchando ?
Con lo sencillo hubiera sido , llamar en un ratín , o más bajito sin más .
Que ganas de contaminar al resto , con sus marujadas majaderas .
Pues nada , después de salir del metro , de camino al trabajo , he vuelto a coincidir con la locura de la vecina del primero . Así la defino , y la conozco desde hace 20 años , ya que no para de gritar a voces todas las mañanas , desde su balcón , lo tontos que somos por hacer caso de la masa social .
De vez en cuando , le da por ponernos a VIVALDI , a todo volúmen , para animarnos a primera hora , a ritmo de la buena ópera , antes de iniciar la dura tarea de trabajar .
Pero yo me quedo con sus meetings , ya que dice verdades como puños , pero sin un público que se lo recononozca .
Pues nada , esta LOCURA COLECTIVA , compartida con el resto de pensadores , me ha hecho reflexionar y resumiros estre trayecto de casa al trabajo
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