Yo no soy entendido del mundo de la música , pero puedo decir que una de sus canciones está en el TOP 10 de los singles que más he escuchado en mis ratos libres , o sea , una de mis preferidas .
HALLELUJAH
A pesar de lo que pueda parecer , la letra del tema no es una alabanza religiosa , sino un poema basado en inseguridades e inquietudes en el que Cohen utiliza la simbología judeocristiana para expresar la gloria y la pena de amar .
He oído que había un acorde secreto
que tocaba David, y al Señor le gustaba.
¿Pero a ti la música no te importa, verdad?
Era así:
la cuarta, la quinta,
desciende la menor, la mayor asciende,
el rey confuso componía el Aleluya.
que tocaba David, y al Señor le gustaba.
¿Pero a ti la música no te importa, verdad?
Era así:
la cuarta, la quinta,
desciende la menor, la mayor asciende,
el rey confuso componía el Aleluya.
Aleluya...
Tu fe era intensa, pero necesitabas pruebas.
La viste bañándose en el tejado
su belleza bajo la luna te derrocó.
Te ató a la silla de la cocina,
destrozó tu trono, cortó tu cabello
y con tus labios dibujó el Aleluya.
La viste bañándose en el tejado
su belleza bajo la luna te derrocó.
Te ató a la silla de la cocina,
destrozó tu trono, cortó tu cabello
y con tus labios dibujó el Aleluya.
Aleluya...
Dices que pronuncié su nombre en vano
pero ni siquiera sé su nombre
y aunque lo supiera, ¿por qué te importa?
Hay una llama de luz en cada palabra.
Qué más da cuál de los dos escucharas,
si el sagrado Aleluya o el que está hecho pedazos.
pero ni siquiera sé su nombre
y aunque lo supiera, ¿por qué te importa?
Hay una llama de luz en cada palabra.
Qué más da cuál de los dos escucharas,
si el sagrado Aleluya o el que está hecho pedazos.
Aleluya...
Hice lo que pude, no fue mucho,
no sentía nada, traté de alcanzarlo.
Dije la verdad, no vine para engañarte.
Incluso cuando todo se derrumbe
permaneceré frente al Señor de la Música
y no pronunciaré más que el Aleluya.
no sentía nada, traté de alcanzarlo.
Dije la verdad, no vine para engañarte.
Incluso cuando todo se derrumbe
permaneceré frente al Señor de la Música
y no pronunciaré más que el Aleluya.
Aleluya...
Este capítulo se lo dedico a todas esas mujeres que pudieron ser mi media naranja , y no lo fueron por no tener el valor de reconocerlo

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