El robo de energías a través de los bostezos del capítulo anterior , me ha hecho pensar en esas tradiciones milenarias , donde el ser humano es abducido sin ninguna explicación científica que pueda demostrarnos nada .
Por ejemplo , el Wai Khru es una ceremonia tailandesa , donde miles de devotos recargan de magia la tinta de los tatuajes sagrados que lucen en su piel .Varios fieles entran en trance , poseídos por el espíritu de los animales que llevan tatuados : águilas , elefantes , tigres o monos , que imitan a los que portaban hace siglos los guerreros tailandeses para ser invencibles .
A toda velocidad y haciendo grandes aspavientos , corren hacia la escultura que preside la reunión y que protegen decenas de trabajadores del templo . Antes de alcanzar su objetivo , el cordón de seguridad retiene al creyente , le propina un masaje en la cabeza y el feligrés recobra la normalidad .
Según el horoscopo chino , soy un dragon más de la quinta del seteinta y seis .
Ahora entiendo mi adicción de tirar humo por mi boca .









No hay comentarios:
Publicar un comentario